Claudia Pagès Rabal en Venecia 2026: Filigranas de luz, control fronterizo y la desaparición del papel
En Paper Tears, Claudia Pagès Rabal nos sitúa ante una paradoja visual: una obra que reflexiona sobre el papel, pero que prescinde de su presencia física para habitar la luz. Presentada en los Eventi Collaterali de la 61ª Bienal de Venecia (2026), y con la intervención de Elise Lammer como comisaria, esta instalación inmersiva utiliza tecnología láser, una pantalla LED de carácter escultórico y una banda sonora envolvente. Su tesis central se sumerge en la historia de las filigranas del siglo XV, transformando la marca de agua —esa señal de identidad y propiedad— en una metáfora de los sistemas de control fronterizo y los conflictos geopolíticos actuales. Es presentado por El Institut Ramon Llull en los talleres navales Cantieri Cucchini en San Pietro di Castello.
Al analizar pormenorizadamente el espacio, observamos que la materialidad táctil ha sido sustituida por la energía lumínica. No hay rastro de rollos de papel ni dibujos caligráficos manuales; en su lugar, proyecciones láser dibujan sobre las paredes del recinto las filigranas históricas conservadas en el Museu Molí Paperer de Capellades. Estas formas, que originalmente garantizaban el origen y calidad de una mercancía, se despliegan ahora como presencias fantasmales que diseccionan el aire.

