El Disseny Hub Barcelona (DHUB) presenta la propuesta expositiva más ambiciosa de la temporada, articulando un diálogo donde la escultura contemporánea y las envolventes arquitectónicas convergen de forma indisociable. A través de un minucioso recorrido de maquetas conceptuales, instalaciones a escala real y prototipos digitales, la muestra reúne el trabajo de más de una veintena de creadores nacionales e internacionales. Este despliegue pone de manifiesto la disolución de los límites tradicionales entre el objeto artístico de galería, el diseño industrial y la estructura habitable en la producción europea contemporánea.
En el núcleo técnico de la exhibición late la aplicación de la fabricación aditiva a gran escala, los algoritmos de diseño generativo y la inteligencia artificial para dar forma a geometrías complejas. Las piezas están construidas mediante polímeros reciclados de origen marino, hormigón impreso en 3D y aleaciones textiles inteligentes programadas para reaccionar a las condiciones climáticas. De este modo, la plástica volumétrica trasciende la función ornamental para constituirse en elemento portante y componente bioclimático activo.
El impacto conceptual de esta exhibición sienta las bases de un nuevo paradigma creativo donde la expresividad estética es inseparable de la eficiencia energética. Proyectos destacados dentro del recinto ilustran cómo las pieles escultóricas pueden optimizar la luz natural, amortiguar la radiación térmica y potenciar la ventilación pasiva en entornos urbanos densos. La volumetría artística adopta así una función performativa orientada a responder a las exigencias medioambientales del siglo XXI.
Esta visión consolida a Barcelona como un laboratorio vivo de soluciones urbanas resilientes y estéticamente transformadoras, reforzando el papel del diseño y la arquitectura en el debate internacional. La muestra permanecerá abierta hasta finales de año y se complementará con un programa de conferencias sobre innovación material.

