Luka Goyarrola – O. breve historia del surgimiento y disolución de una nube

Luka Goyarrola

La intervención de Luka Goyarrola en la galería Primopiano de Montesilvano (un pueblo italiano al lado de la ciudad de Pescara) con el título O. breve historia del surgimiento y disolución de una nube se vivió como una experiencia sensorial donde pintura, música e improvisación se entrelazaron en un ambiente de libertad creativa. El artista mallorquín, acompañado por los músicos del Collettivo17, construyó una atmósfera mágica en la que los gestos calmos de su performance dialogaban con la música en vivo, generando una jam session impredecible y viva.

Goyarrola, moviéndose por detrás del lienzo-pantalla instalado para cerrar la puerta-ventana, pintó en azul oscuro. Primero aparecieron formas vegetales, evocando plantas que surgían y desaparecían en la superficie translúcida. Después, con el mismo color, emergió el rostro de una mujer, delineado con gestos decididos y fluidos. Estas manchas monocromáticas, generadas entre bastidores, se proyectaban como sombras y trazos, llenando la escenografía y manteniendo al público en una contemplación expectante.
La complicidad con los músicos del Collettivo17 fue fundamental: sus sonidos acompañaban y potenciaban los gestos pausados del artista, creando una experiencia colectiva donde la improvisación era la norma.

Además de la performance, la galería acogió 18 obras de Goyarrola, que ocuparon el espacio y extendieron la atmósfera de la intervención. En la primera sala, siete de estas obras presentan textos en italiano superpuestos sobre las pinturas gestuales en azul oscuro, generando un diálogo visual y textual que invita a la reflexión y a la participación del espectador. En las demás obras presentes en la galería, el color azul se hace más fuerte y vibrante, acompañando al visitante en su recorrido hasta la puerta-ventana, donde Luka ha colocado la pintura generada durante la performance, cerrando así el círculo de la experiencia artística.

A la pregunta sobre el uso del solo azul oscuro, el artista respondió: «¿Y por qué no?». Para Goyarrola, este color, lejos de la asociación inglesa del «blue» con la tristeza, transmite alegría y energía positiva.

La exposición se presenta como un proyecto cuidadosamente calibrado en relación con el espacio que la acoge. Lejos de verse eclipsada por la fuerza expresiva de las obras de Goyarrola, la galería consigue establecer un equilibrio preciso entre arquitectura e intervención artística. Las piezas encuentran su lugar natural en las salas de la primera planta de un edificio residencial, transformando un contexto cotidiano en un territorio de experimentación estética y de diálogo entre lo íntimo y lo colectivo.

La intención de la comisaria, Martina Marini Misterioso, es que esta intervención no permanezca ligada exclusivamente a Montesilvano, sino que pueda viajar y adaptarse a otros lugares de Italia para concluir, finalmente, en Mallorca, la tierra natal del artista. Un recorrido que adquiriría así un significado simbólico: después de atravesar espacios y geografías diferentes, la obra regresaría allí donde todo comenzó, como una forma de «volver a casa» para Luka Goyarrola.

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