Barcelona ya es, oficialmente, la capital del mundo de la arquitectura. Bajo el lema «One today, one tomorrow», la ciudad condal ha inaugurado esta semana su mandato como Capital Mundial de la Arquitectura 2026, un título otorgado por la UNESCO y la UIA que posiciona a España en el centro del debate sobre el urbanismo sostenible y la belleza funcional. Con más de 1.500 actividades programadas, el objetivo es claro: convertir las calles en un laboratorio vivo donde se repiense cómo habitaremos el planeta en las próximas décadas.
El programa no solo se limita a conferencias académicas; la ciudad se transforma físicamente. Se han habilitado pabellones efímeros en los diez distritos y se han abierto al público espacios arquitectónicos habitualmente cerrados. Este despliegue culminará a principios de julio de 2026 con el Congreso Mundial de la UIA, donde se espera que se firme el «Manifiesto de Barcelona», un documento que marcará las directrices de la arquitectura global frente al cambio climático y la cohesión social.

