El Centre Pompidou Málaga presenta una confrontación inédita y necesaria. Bajo el título Annette Messager y Christian Boltanski, la institución acoge hasta el 6 de abril de 2026 una muestra que busca restablecer el diálogo artístico entre dos figuras capitales del arte francés contemporáneo: Annette Messager y Christian Boltanski. Aunque compañeros de vida desde 1970, ambos decidieron separar sus carreras tempranamente; esta exposición, comisariada por Annalisa Rimmaudo, revela las afinidades soterradas que la falta de confrontación había ocultado.
La muestra reúne una treintena de obras, procedentes en su mayoría de la colección del Centre Pompidou, que evidencian cómo ambos artistas se adscribieron al movimiento de las ‘mitologías individuales’. A pesar de sus temáticas diferenciadas —el destino y la condición humana en Boltanski; el lugar de la mujer en la sociedad en Messager—, ambos comparten una obsesión por el archivo, la memoria y la acumulación.
Inventarios de lo cotidiano y lo trágico
La exposición se estructura en torno a conceptos como el inventario y la memoria. Messager, quien en los años 70 multiplicó su identidad en facetas como «coleccionista» o «artista», está representada por obras icónicas como Les Pensionnaires (1971-1972). En ella, la domesticación de gorriones disecados funciona como una metáfora inquietante sobre las relaciones humanas. Por su parte, Boltanski lucha contra la desaparición mediante la reconstrucción de recuerdos, visible en piezas como Recherche et présentation de tout ce qui reste de mon enfance (1969) o la monumental instalación Les Archives de Christian Boltanski 1965-1988.
El uso de materiales precarios y la fotografía amateur es otro punto de conexión. En Saynètes comiques. L’Anniversaire, Boltanski parodia sus propios álbumes familiares utilizando el pastel sobre fotografía para crear una mise en abîme de la realidad del recuerdo. Este enfoque resuena con la serie Les Variétés de Messager, donde fragmentos fotográficos son intervenidos con pintura acrílica, expandiéndose por las paredes del museo.
La presencia y la ausencia
Uno de los contrastes más lúcidos que arroja la exposición es el tratamiento del cuerpo: la ausencia en él y la fragmentación en ella. Mientras que en Monument (1986) Boltanski utiliza bombillas y fotografías borrosas para evocar una atmósfera casi religiosa de fragilidad existencial, Messager acumula partes del cuerpo en Mes Vœux (1989), generando una sensación de asfixia y exceso.
La colaboración implícita entre ambos cierra el recorrido con una nota emotiva. Tras el fallecimiento de Boltanski en 2021, Messager creó la instalación Ensemble AM-CB (2022), una obra donde pares de zapatos se persiguen infinitamente, simbolizando una unión que trasciende la muerte.
La exposición ha sido posible gracias a la colaboración de la colección del Centre Pompidou y préstamos de cortesía de la Marian Goodman Gallery.

