Dormir mientras nuestras camas arden. Colectivizar el archivo de futuro CCE – Buenos Aires, Argentina.

En los años 80, la banda australiana Midnight Oil rompe las listas de éxitos con Beds Are Burning, un alegato contra el desplazamiento de los aborígenes, que quedó engullido por la cultura popular. Un hecho que, lejos de parecer aislado, emerge como sintomático de las prácticas colonialistas este-oeste, devenidas ahora en extractivismo norte-sur y, como consecuencia, en las denominadas zonas de sacrificio, silenciadas por el ruido del mainstream. Partiendo de este punto, dos territorios periféricos separados por el Atlántico pero con realidades paralelas, acogen sendos eventos de arte público a través de los cuales el arte rescata, revisa, visibiliza, pone en valor y, por último, propone su pensamiento desde la crítica situada, como fórmula de resistencia a aquella disolución de la disidencia entre la cultura de masas. El cruce de ambos proyectos se presenta ahora en forma de exposición de archivo, producida por el Centro Cultural de España en Buenos Aires, que aglutina los registros recientes de dos programas artísticos centrados en las prácticas situadas (Residencia Epecuén en Argentina y Cáceres Abierto en España), con la voluntad de generar un archivo compartido que se construya desde la acción colectiva, apelando a las nuevas tendencias de la práctica archivística en el arte contemporáneo y mediante herramientas de participación.

El detonante de este encuentro entre eventos y sus correspondientes territorios, se remonta a la XVI Residencia Epecuén (Argentina, 2024), donde un grupo de artistas y curadores, a caballo entre América y Europa, se dieron cita en este singular enclave del interior del país para llevar a cabo sus proyectos personales desde perspectivas situadas. No obstante, entre la unicidad del patrimonio natural de la zona y lo intrincado de su historia reciente, estos procesos hicieron evidente el paralelismo que existe entre las metodologías de las artes específicas aplicadas a territorios periféricos, independientemente del lado del Atlántico escogido.  Esto hacía que, a nivel contextual, emergieran síntomas compartidos entre entornos no nucleares en riesgo de exclusión y su relación con un arte transformador y a la vez testigo. Por su parte, a nivel formal, la primacía del proceso por encima de su resultado, certificaba la creciente efimeridad de la creación contemporánea que acaba por depositar toda la suerte expositiva en el registro. Y es aquí donde aparece Cáceres Abierto (España, 2017-2024) como nodo español y que abre el campo hacia modelos de arte público y su archivo como disciplina, cuya experiencia se apoya en la responsabilidad de conservación sobre el conocimiento generado en procesos artísticos efímeros, durante los últimos ocho años. Esta situación disparó, definitivamente, la necesidad de todas las partes de trasladar al cubo blanco aquellas experiencias in situ, entendiendo el formato expositivo como fórmula natural para el archivo de las prácticas situadas efímeras y al espectador como agente clave para cerrar el proceso.

Por tanto, inmersos ahora en la creación de sus propios archivos, Residencia Epecuén y Cáceres Abierto comparten sus registros para la revisión colectiva de su colección documental más reciente, puesta en diálogo y a disposición de un público implicado, abierto a transitar caminos experimentales para estas prácticas. Para ello, una programación de actividades participativas se dispone como herramienta ejecutiva para la creación horizontal de este nuevo archivo de futuro. De esta manera, La Jornada de arte y archivo Registrar lo efímero, durante el mes de octubre, abrió el debate en torno a diferentes ejemplos de la disciplina archivística, desde la práctica científica hasta la puramente experimental, relacionada con las artes visuales. Las conclusiones de este encuentro se volcaron, ya en noviembre, sobre el taller final Reconfigurar lo tangible, colectivizar el archivo, en el que fueron los participantes quienes definan la forma (o formas) final del registro de esta exposición, a partir de técnicas de autoedición.

Por tanto, el tema Beds Are Burning, de la banda australiana Midnight Oil con el que se abre este texto, envuelve de poética el proyecto al que da título, como metáfora global de un alegato local (el desplazamiento de los aborígenes australianos referido en su letra, en paralelo a la expulsión de los pueblos originarios al otro lado de la zanja Alsina en el interior del país andino, provocado a su vez, por los descendientes de las colonias europeas) a la vez que versa la paradoja de conservar lo efímero o el ejercicio imposible de reflexionar su inminencia: “¿cómo dormir mientras nuestras camas arden? ¿Cómo bailar mientras nuestra tierra cambia?”

Artistas: Mariana Coan, Fernanda Fragateiro, Alonso Gil, Nuria Güell, Heleliis Hoim, Polina Izvezkova, Beatriz Lindenberg, ±MaisMenos±, Guillermo Mena, Raquel Meyers, Santiago Morilla, César Núñez, Vanja Pandurevic,  MawatreS, Lola Zoido.

Curaduría: Julio C. Vázquez-Ortiz (ESP) y Paula L. Benitez / Residencia Epecuén / AAMM (ARG)

Centro Cultural de España en Buenos Aires.

26.09.25 / 05.12.25

Colaboran: Galería Gachi Prieto, Proyecto PAC y Residencia Coordenadas.

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